|
Festival de Cine de San Sebastián NOVIEMBRE |
CRITICAS DE CINE(c) Ciberanika.com (c) Eñaut Mateos Gómez (c) LaButaca.net
[volver] Por Mateo Sancho
NOVIEMBRE: tres estrellas y media
Limpio, independiente, dinámico y agresivo es el lenguaje con el que Achero Mañas está consolidando su sobresaliente carrera como director cinematográfico. Saboreadas las mieles de “El Bola”, ha optado más por la libertad creativa que por la ampliación del presupuesto para hacer lo que más le gusta: elegir un mensaje y, a través de su cine, arremeter con él al espectro más amplio de público posible.
Así, “Noviembre” es la crónica viva de unos ideales, desde su insobornabilidad a su decadencia, hilada a través de la evolución de un grupo de teatro callejero que crea un manifiesto para agarrar sus principios y hacerlos sólidos. Aunque herede cierta pretensión de la parte más negativa y rancia de la plataforma de actores del “No a la guerra”, también guarda su magnanimidad y su compromiso, su campo abierto a la esperanza, su aroma de obra popular, de cuento juglar con vocación movilizadora.
Mañas afronta el reto de crear los números teatrales en la propia calle y es en ese riesgo donde sabe exprimir los mejores resultados, donde impregna más pasión y donde los intérpretes ofrecen trabajos más brillantes. Pero alrededor de ese centro neurálgico sobre el que la película alcanza su calidad notable, el ritmo, la verosimilitud y la vehemencia de su mensaje quedan diluidos, rebajados hasta el bloqueo momentáneo total de la inmersión del espectador en la historia al toparse con evidentes elementos “de relleno”. Las entrevistas a los personajes en un futuro muy improbable, así como ese prólogo mal engarzado en el que se critica la enseñanza de método, desprenden cierto histerismo narrativo que supone un borrón en lo que en realidad es un filme de lo más destacable.
Porque lo cierto es que la valentía, la humildad y la técnica con la que el joven director enhebra la historia y la da su dimensión de verdad convierten “Noviembre” en una historia de entusiasmo combativo contagioso, de sentimientos cercanos y de ejemplarizante ilusión e idealismo. La iniciativa sin ánimo de lucro de cambiar el mundo a través del teatro es, en su inviabilidad, el gran canto a la ensoñación que impulsa a la película hacia su gran emotividad, lo que implica al espectador en cada número, en esas frenéticas e imaginativas performances que, con cámara al hombro y con improvisación interpretativa, nos ofrecen un espectáculo fresco y casi único en el cine español, una sensación de presencia física muy positiva para el resultado final de esta arriesgada obra.
En su arduo proyecto ha enrolado a actores de la nueva generación con resultados fantásticos. Oscar Jaenada, al que vimos en “Descongélate”, asume con carisma dentro y fuera de la pantalla el liderazgo del grupo, mientras que Ingrid Rubio aporta sensibilidad y pasión, Juan Díaz, brío y humor… y así hasta un impecable reparto joven que no se corresponde en calidad con el veterano, con las excepciones de Juan Diego y Amparo Baró. Afortunadamente, son los primeros los que llevan todo el peso de la película, los que cargan con la responsabilidad en su enérgica entrega a sus papeles de que la película se desplome hacia el ridículo total o emerja como una interesantísima y entretenida muestra que, con sus errores incluidos, merece ser vista.
Esta sección está elaborada entre La Butaca y Anika Cine Magazine. Esperamos que el año que viene el FESTIVAL de Cine de San Sebastián se rasque un poco el bolsillo y nos conceda las acreditaciones que necesitamos para cubrir el evento con más detalle.FIRMAS:
Eñaut Mateos Gómez (Anika Cine Magazine)
Rubén Corral (La Butaca)
Mateo Sancho Cardiel (La Butaca)