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Festival de Cine de San Sebastián SUITE HABANA |
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[volver] Instrumental humano (***)
Por Rubén Corral
Las cosas no son tanto como son sino como somos. Punto de partida muy a tener en cuenta que admite el propio director de la película hispano-cubana “Suite Habana”, Fernando Pérez. Punto de partida para un documental que tiene lugar en un lugar tan concreto y tan zarandeado como La Habana, capital del virreinato de Fidel Castro, y que viene firmado por un director que –advertencia- no aspiraba a retratar un día de La Habana, sino a retratar un día de la vida de un segmento social importante en la capital cubana: los estratos más populares. Tratándose de un país en las circunstancias histórico-políticas de Cuba, se trata de estratos de población ciertamente humildes, pertenecientes a la clase trabajadora.
Como documental, “Suite Habana” opta por reflejar el comportamiento de un grupo de diez personas de ese estrato social popular a lo largo de un día. Y Fernando Pérez lo hace desde un punto de vista si quieren alejado absolutamente de La-Realidad-Cubana, si quieren alejado de lo que –todavía- muchos entenderán por documental (objetividad, neutralidad, incluso asepsia), esto es, desde la más perceptible y reconocida subjetividad. En esa línea se enmarca la labor de puesta en escena, evidentemente deudora de lo que muchos –los mismos citados anteriormente- entenderán por habitual del cine de ficción: iluminación, movimientos de cámara que incluyen panorámicas e incluso travellings con grúa. Con tanto antecedente y tanta premisa, desde una perspectiva estrictamente cinematográfica, “Suite Habana” es, para mi gusto, un documental pulcro pero no brillante.
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Algunas de sus taras pasan por el exceso de uso de esos elementos ajenos al “quimérico documental objetivo”: demasiada música, demasiada sensiblería, demasiado mensaje ideológico. En algunas ocasiones también es víctima de una opción del propio director, y es que se trata de una película en la que los diálogos brillan por su ausencia. En algunas ocasiones incluso en escenas en las que resulta antinatural su omisión. Y de igual manera que la ausencia de diálogo hasta lo desmesurado Howard Hawks en el arranque de “Rio Bravo” era compensada de sobra con el savoir faire de los actores y con el talento del director de “Me siento rejuvenecer”, en la película de Pérez esa misma ausencia de diálogo suena acartonada, prisionera de la premeditada decisión desde el título de construir un instrumental acerca de esa población cubana.Tratándose de un documento también de una parte de la realidad, posiblemente una de las menos vistas en informativos y películas sobre las realidades cubanas, resulta muy interesante ignorar hasta qué punto “Suite Habana” conformará, en un futuro, un instrumento de conocimiento de lo que fue la vida popular en el régimen “tardocastrista”.
En ese sentido, para esa izquierda anquilosada en un folclore propio e irremplazable, extrañamente atemporal y a todas luces ineficaz, “Suite Habana” será un nuevo muestrario de olas chocando contra el célebre malecón, un nuevo ejemplo de valerosa resistencia. Para otra izquierda (una de tantas, como tantas realidades hay) la película de Fernando Pérez deberá ser tratada como un documento, un testimonio con indiscutible mensaje político, de lo que ha sido, fue o está siendo la vida de los últimos cubanos residentes –o resistentes- bajo el brazo de hierro del ¿socialismo real?
Lo que sí que me parecería mucho menos interesante es calificar la película por su orientación política (por si acaso: si es usted de derechas o “de centro” su ideología no coincidirá con la del film), teniendo en cuenta que “Suite Habana”, como documental, se contempla con agrado porque no contiene atropellos al buen gusto cinematográfico –quizá pondría el pero de su irritante banda sonora musical de piano- pese a que esté lejos de documentales de nuestro tiempo mucho más notables –y del estilo- como “Fuentealamo, la caricia del tiempo”. Ahí queda la recomendación.
Esta sección está elaborada entre La Butaca y Anika Cine Magazine. Esperamos que el año que viene el FESTIVAL de Cine de San Sebastián se rasque un poco el bolsillo y nos conceda las acreditaciones que necesitamos para cubrir el evento con más detalle.FIRMAS:
Eñaut Mateos Gómez (Anika Cine Magazine)
Rubén Corral (La Butaca)
Mateo Sancho Cardiel (La Butaca)